EL MITO DEL DOCTOR KNOCHE

300px-GottfriedLic. Inaut Laidera Collin

El doctor Gottfried Knoche, medico prusiano ampliamente reconocido durante su vida por sus meritorios trabajos en el Hospital de Sanidad y el Militar de La Guaira, identificado popularmente como “el doctor alemán”, reputación que se extendió hasta la capital, donde fue solicitado para su atención profesional por figuras relevantes de la política, las milicias el comercio y las artes, quienes lo enviaban a buscar especialmente a su consultorio o se trasladaban personalmente a su consulta médica en el litoral, en busca de alivio para sus males orgánicos. Su fama y capacidad científica se realzó aun mas, cuando se conoció el descubrimiento hecho por este de una sustancia inyectable, capaz de preservar los cuerpos humanos y animales indefinidamente, probados en  las figuras momificadas de un hombre con uniforme militar de los usados durante la Guerra Federal y un perro, colocados. en la entrada de su propiedad denominada “Buena Vista, en las alturas del Ávila, cerca de Galipán, propiedad  comprada  por él, el año de 1849 y ampliada con la adquisición de nuevas parcelas a su rededor, hasta el año de 1876, según consta en los libros del Registro de La Guaira. Se comenta por varios estudiosos del personaje, publicados en la prensa nacional, algunos de ellos en la Columna Brújula de El Universal; pág. 20, el 08 y 25-03-1964, como también en articulo del Dr. Izquierdo el 03-10-1964, quienes entre otras cosas escribieron que residió allí a partir de la década de los años de 1850, una vez concluida su vivienda en la montaña, donde construyo anexa a ella, un laboratorio para sus ensayos y donde recibía a sus pacientes, asistido por las jóvenes Josepha y Amalie Weimann, quienes lo acompañaron durante más de 30 años. Amalie, falleció el año de 1926, quien sobrevivió a su hermana y al doctor Knoche, cuando este dejo de existir el año de 1901 a la edad de 88 años, sin dar a conocer la formula de la sustancia que evitaba la natural descomposición de los cadáveres.

El Dr. Knoche era visitado en su casa, no solo por figuras eximias, políticas y militares, también, por  pacientes de los diversos estratos sociales y paisanos científicos, herbólogos, botánicos y arqueólogos, atraídos por la exuberante naturaleza criolla, los accidentes geográficos y las culturas precolombinas, dada a conocer en Europa por el varón Alejandro Humboldt, en  sus publicaciones hechas en París, sobre los viajes a sud-América a principios del siglo XIX, donde mostró al mundo sus hallazgos de nuevas especies vegetales, mediante artísticos dibujos. Esta afirmación está basada en el comentario hecho por Eduardo Rohl, en su libro: Exploradores Famosos de la Naturaleza Venezolana, del año de 1948, en la página 136, donde hace referencia a la visita del  científico y arqueólogo alemán Hermann Karsten,(1817-1908) el año de 1848, al Dr. Knoche a su residencia en La Guaira, durante su segundo viaje a Venezuela, poco antes de partir al oriente de la república, para continuar sus exploraciones en búsqueda de especies vegetales exóticas y sitios arqueológicos. De la misma manera se han publicado hechos, anécdotas y fechas en libros y artículos de prensa, por conocidos columnistas, que quizás por errores de tipeo o imprenta, algunos datos no coinciden con los documentos existentes en los archivos nacionales y universitarios, que hacen dudar y nos obligan a revisar de nuevo esos documentos, -entre los que me incluyo-. Sobre todo, la fecha de la reválida de su título de Médico Cirujano, en la Universidad Central de Venezuela, que para algunos autores, fue el día miércoles, 02 de julio de 1845 y para otros, el día martes, 22 de julio de 1845, según acta No. 20, del Libro No. 4 de graduandos bachilleres en ciencias medicas de dicha universidad, el año de 1845, el cual, se encuentra en el archivo histórico, de dicha institución, dato que trataré de confirmar y de estar errada mi afirmación, me retractare oportunamente.

Todas estas notas, ciertas o no, solo han hecho tejer alrededor del Dr. Knoche, enigmas y leyendas, como también, juicios de valor negativos, hechos públicos por colegas suyos, quizás por celo profesional o para restar meritos a sus logros e inventos, atribuyéndole inclusive problemas mentales (léase el 3-10-1964, El Universal) como también, sus defensores, con respuestas positivas y rechazando estas infamias, ese mismo mes y año en dicho diario, que lejos de descalificar al personaje, solo han logrado llamar la atención de propios y extraños, en conocer más sobre su vida, personalidad, legado científico, como también, detalles de su actuación social. Pero hay una carta enviada por él, al Ministro de Guerra y Marina, y de este al Ministro de Interior y Justicia, durante el régimen del Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, el año de 1864, que a mi manera de ver, dice mucho del carácter compasivo, generoso y desprendido del Dr. Knoche, -gesto poco común en nuestro país- a propósito de haber sido despedido del Hospital Militar de La Guaira, y a la amarga decisión de tener que renunciar al Hospital de Sanidad en ese puerto, dependiente del Ministerio de Interior y Justicia de la época, al cual mejoró con gran esfuerzo, mediante donaciones y hasta con dinero de su propio peculio, durante el tiempo que lo dirigió; pero prefiero que sea el lector quien  juzgue por sus acciones a este eminente científico,  expuestas por el mismo en la carta, que ha continuación  de manera textual expongo,  enviada al Ministro, General Juan Francisco Pérez, la cual, se debe  tomar en cuenta que no está excepta de errores ortográficos y de rara sintaxis, propia de la escritura de la época, hecha por un extranjero, con 24 años en el país, la que redacto así:

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA

Ministerio de Guerra y Marina                                                                               Caracas; Julio 02, de 1864

Ciudadano Ministro de Interior y Justicia.

Con fecha 11 del próximo pasado, comunica a este Ministerio el ciudadano Godofredo Knoche, lo siguiente:

” Por oficio de esa secretaría, número 643, se me comunica de orden del Gran Ciudadano Mariscal Presidente, el nombramiento hecho el 9 del presente en el ciudadano Doctor Francisco C. Yepes, para reemplazarme en el destino  que he desempeñado como Médico Cirujano del Hospital Militar de la plaza de La Guaira, en atención de estar prohibido en el articulo 113 inciso 7 de la Constitución, el desempeño de dos destinos por un mismo ciudadano. Desde que me hice cargo de la Medicatura del Hospital Militar de esta plaza, no tuve en mira al sueldo que hube en devengar siendo la prestación espontanea de mis servicios a los pobres soldados que después de una cruda campaña de cinco años, gemían en el lecho de dolor, sin poder formar parte siquiera en el jubilo nacional de la República por el triunfo de la Libertad. Amante de esta, ya no será jamás en el destino que ejercía, sino una oblación ofrecida en sus aras, cuidando con solícito esmero la salud de sus constantes defensores. Por eso al principio no quería recibir ningún sueldo, i si después acatando las instancias de muchas e importantes personas, acepte la mensualidad asignada a ese destino, llevé siempre por norte atender con el a las urgentes necesidades de ese asilo de soldados. En esa virtud he dado los pasos necesarios para mejorar el establecimiento, transformando su estructura interior i introduciendo cada vez alguna reforma favorable, puesto que en ello no hacía más que satisfacer mis deseos humanitarios. Hoi que conservo amor a esa institución que me recreo cada día en el de mis esfuerzos, que en cada enfermo he conquistado un amigo i que me halagaban risueños esperanzas de fundar un verdadero anfiteatro, se me separa de ese destino por ser contrario a la Constitución. Pero como yo no voy a ejercer empleo por sueldo, porque lo he rechasado desde que se me propuso, creo que el Ministerio de Guerra  no tiene ya las razones que aducía para mi separación del Hospital, tanto mas cuando renuncio al destino que sirvo como Medico de Sanidad. Por tanto, ofresco servir gratis el destino de Médico Cirujano del Hospital Militar, sin que por esto preste mis servicios a los enfermos con el mismo interés o mayor del que he prestaba recibiendo remuneración. Para corazones que en servicio de la humanidad un verdadero i sublime sacerdocio, el sueldo más bien atenúa la satisfacción que se experimenta de salvar la vida de un infeliz o de conservar para la Patria uno de sus baluartes. Dios i Federación.”

Transcripción que tengo el honor de hacer a U. con el fin de imponerle, que por resolución de 23 del pasado, el Gobierno tuvo a bien acordar la reposición del Dr. Knoche en el destino de Médico Cirujano del Hospital de La Guaira, quedando por consiguiente separado del de Medico de Sanidad de dicho puerto, en virtud del artículo 113 de la Constitución i para que se sirva resolver lo conveniente en el asunto, por ser de la incumbencia de ese Ministerio.

 Dios i Federación

 Juan Francisco Pérez

Como se puede leer, la carta se explica por sí sola y para aquellos investigadores e historiadores del Doctor Gottfried Knoche o Godofredo Knoche, nombre  como también se localiza en los archivos e instituciones nacionales, que deseen leerla de primera mano, esta se encuentra en: Archivo General de la Nación. Sala de Lectura(piso 1). Sección: Interior y Justicia. Tomo: DCCLV. Folio Numero: 272. Año: 1864 en Caracas.

 ILC/2017

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